Plantilla de plan de tratamiento psicológico: modelo para copiar y dos ejemplos completos
Un plan de tratamiento que sirve para algo responde a tres preguntas por escrito: qué vamos a cambiar, cómo lo vamos a medir y cuándo decidimos si seguir, ajustar o dar el alta. Aquí tienes la plantilla y dos casos rellenados de principio a fin.
El plan en corto
- ▪Un plan de tratamiento psicológico tiene nueve apartados: problema y formulación, objetivos generales, objetivos específicos, intervenciones, frecuencia y duración estimada, indicadores e instrumentos, criterios de revisión, criterios de alta y, si aplica, riesgos y plan de seguridad.
- ▪Cada objetivo específico debe poder comprobarse: una conducta o una puntuación, una cifra de partida, una cifra meta y un plazo. «Reducir la ansiedad» no es revisable; «bajar el GAD-7 de 15 a menos de 10 en 12 semanas» sí.
- ▪El acrónimo SMART procede de un artículo de George T. Doran de 1981 en Management Review, donde las letras significaban específico, medible, asignable, realista y con plazo; en clínica la «A» se lee mejor como «acordado con el paciente».
- ▪La escala de consecución de objetivos (Goal Attainment Scaling), propuesta por Kiresuk y Sherman en 1968, fija antes del tratamiento cinco niveles de resultado por objetivo, de −2 a +2, donde 0 es el resultado esperado.
- ▪Medir la evolución de forma rutinaria tiene respaldo: la revisión de Lambert y Shimokawa (2011) estima que entre un 5% y un 14% de los pacientes empeora durante el tratamiento, que los terapeutas detectan mal esos casos y que los sistemas de feedback pueden reducir a la mitad el número de pacientes que se deterioran.
- ▪El plan forma parte de la historia clínica: se fecha, se firma, se revisa en fechas fijadas de antemano y cada versión nueva se añade sin borrar la anterior.
La mayoría de los planes de tratamiento que se escriben en consulta son una lista de técnicas: psicoeducación, reestructuración cognitiva, exposición. Eso describe lo que va a hacer el terapeuta, no lo que se espera que cambie en el paciente, y por eso no se puede revisar. Cuando llega la sesión doce nadie sabe si el tratamiento funciona, porque nunca se dijo qué significaría que funcionara.
Esta página es la versión práctica: una plantilla en nueve apartados lista para copiar, una tabla con objetivos mal y bien redactados, y dos ejemplos completos y ficticios —un adulto con ansiedad generalizada tratado con TCC y una adolescente en duelo con un enfoque integrador que incluye a la familia—. Si buscas el marco conceptual (qué es un plan de tratamiento y para qué sirve), lo tienes en qué es un plan de tratamiento psicológico y cómo se elabora.
El plan no vive aislado: es el apartado 6 de la plantilla de historia clínica psicológica y se alimenta sesión a sesión de las notas de evolución. Cópialo, adáptalo a tu orientación y quítale lo que no vayas a usar.
Antes de copiar nada
Esta plantilla y los ejemplos son informativos y generales. Los casos son ficticios y no constituyen una pauta clínica para ningún paciente real. Los requisitos de la documentación clínica cambian según el país, el tipo de centro y el código deontológico de tu colegio profesional. Adáptalo a tu criterio clínico y a la normativa que te aplica.
Los nueve apartados de un plan de tratamiento y qué pregunta responde cada uno
Si un apartado no responde a su pregunta, el plan tiene un hueco. Si responde a la de otro apartado, está duplicado.
- •1. Problema y formulación. «¿Qué estamos tratando y por qué se mantiene?». Motivo de consulta, orientación diagnóstica provisional si procede y una formulación breve: factores precipitantes, mantenedores y protectores. Es el apartado del que salen los objetivos.
- •2. Objetivos generales. «¿Hacia dónde vamos?». De uno a tres, en el lenguaje del paciente. Son la dirección, no la medida: «volver a dormir y trabajar sin estar pendiente de todo lo que puede salir mal».
- •3. Objetivos específicos. «¿Cómo sabremos que hemos llegado?». Dos o tres por objetivo general, cada uno con conducta o puntuación, línea base, meta y plazo. Es el apartado que se revisa.
- •4. Intervenciones. «¿Qué vamos a hacer para conseguirlo?». Técnicas vinculadas a un objetivo concreto y a la formulación. Una técnica que no sirve a ningún objetivo sobra; un objetivo sin técnica asociada no se va a trabajar.
- •5. Frecuencia y duración estimada. «¿Con qué ritmo y hasta cuándo, en principio?». Periodicidad, duración de la sesión, modalidad presencial u online y una estimación en rango, no un número cerrado de sesiones.
- •6. Indicadores e instrumentos. «¿Con qué lo medimos?». Cuestionarios con nombre y versión, autorregistros y conductas observables, con la periodicidad de cada medida.
- •7. Criterios de revisión. «¿Cuándo y ante qué nos paramos a replantear?». Fechas fijas y disparadores: sin cambio tras cierto número de sesiones, empeoramiento, cambio vital relevante.
- •8. Criterios de alta. «¿Qué tiene que pasar para terminar?». Objetivos alcanzados y mantenidos durante un tiempo, plan de prevención de recaídas y seguimiento previsto. Se escribe al principio, no el último día.
- •9. Riesgos y plan de seguridad (si aplica). «¿Qué puede salir mal y qué hacemos entonces?». Valoración de riesgo con fecha, señales de alarma, recursos de ayuda, personas de contacto y cuándo se vuelve a valorar. Si no hay riesgo, se anota que se exploró y el resultado.
La plantilla completa, lista para copiar
Copia la tabla a tu documento o reprodúcela como campos en tu software. La tercera columna es la pauta de redacción: bórrala al rellenarla.
| Apartado | Campos | Cómo rellenarlo |
|---|---|---|
| Cabecera | Paciente (código), profesional, fecha del plan, versión | Versión 1 al inicio; cada revisión crea una versión nueva con su fecha |
| 1. Problema y formulación | Motivo de consulta literal; orientación diagnóstica provisional; formulación | El motivo entre comillas; la formulación en tres a cinco líneas: qué lo desencadenó, qué lo mantiene, qué protege |
| 2. Objetivos generales | OG1, OG2, OG3 | Máximo tres; redactados con el paciente y en su lenguaje |
| 3. Objetivos específicos | Por cada OG: conducta o puntuación, línea base, meta, plazo | Formato: «de [línea base] a [meta] en [plazo], medido con [indicador]» |
| 4. Intervenciones | Técnica → objetivo al que sirve → justificación | Una línea por técnica; si no puedes escribir la justificación, revisa la formulación |
| 5. Frecuencia y duración | Periodicidad, duración de sesión, modalidad, estimación en rango | Ejemplo: «semanal, 50 min, presencial; estimación de 12 a 16 sesiones, a revisar en la 6.ª» |
| 6. Indicadores e instrumentos | Instrumento, versión, puntuación basal, fecha, periodicidad | Una medida breve en cada sesión o cada dos; la batería completa solo al inicio, en las revisiones y al alta |
| 7. Criterios de revisión | Fechas previstas; disparadores de revisión anticipada | Ejemplo: «revisión en la sesión 6 y 12; anticipada si no hay cambio en 4 sesiones o si empeora la puntuación» |
| 8. Criterios de alta | Condiciones de alta; prevención de recaídas; seguimiento | Objetivos específicos alcanzados y mantenidos en al menos dos medidas consecutivas; sesiones de seguimiento espaciadas |
| 9. Riesgos y plan de seguridad | Valoración de riesgo y fecha; señales de alarma; recursos; contactos; revaloración | Si no aplica, escribe «riesgo explorado el [fecha]: no se identifica; se revalúa en cada revisión del plan» |
| Acuerdo | Consentimiento informado (fecha y versión); plan comentado con el paciente | Anota que el plan se explicó y se acordó, y qué matices aportó el paciente |
Un plan de tratamiento cabe en una página. Si ocupa tres, probablemente mezcla formulación, notas de sesión y plan.
Cómo redactar objetivos terapéuticos medibles: mal frente a bien
La prueba es sencilla: ¿podrías decir, en la revisión, si el objetivo se ha cumplido sí o no, sin interpretarlo? Si la respuesta depende de tu impresión, el objetivo no es medible.
| Mal redactado | Bien redactado | Qué lo hace medible |
|---|---|---|
| Reducir la ansiedad | Bajar la puntuación del GAD-7 de 15 a menos de 10 en 12 semanas | Instrumento, línea base, meta y plazo |
| Mejorar la autoestima | Hablar en las reuniones de equipo al menos una vez por semana durante 4 semanas seguidas (ahora: nunca) | Conducta observable y frecuencia |
| Trabajar el duelo | Retomar dos de las tres actividades que hacía antes de la pérdida antes de la sesión 10 | Conductas concretas y plazo |
| Que duerma mejor | Conciliar el sueño en menos de 30 minutos al menos 5 noches de 7, según el diario de sueño | Umbral numérico y fuente del dato |
| Mejorar la relación con su madre | Reducir las discusiones que acaban en gritos de 4 a 1 o menos por semana, según registro de ambas | Conducta definida y doble fuente |
| Que el paciente tome conciencia | Identificar por escrito tres situaciones que disparan la preocupación y la respuesta que da a cada una | Producto verificable |
| Volver a la normalidad | Faltar a clase como máximo un día al mes durante un trimestre (ahora: 6 al mes) | Dato objetivo con línea base |
Un objetivo medible no tiene por qué ser una puntuación. Una conducta con frecuencia y plazo es igual de revisable y suele significar más para el paciente.
SMART en clínica: qué significa cada letra
El acrónimo lo propuso George T. Doran en 1981 para objetivos de gestión. Se ha trasladado a casi todos los ámbitos, y en consulta funciona con una adaptación.
- •S — Específico. Una conducta, un síntoma o una situación concreta, no un rasgo. «Evitar menos» es vago; «ir al supermercado sola» es específico.
- •M — Medible. Con una cifra de partida y una de llegada. Puede ser una puntuación, una frecuencia, una duración o una escala de consecución de objetivos.
- •A — Acordado. En el original de Doran era «asignable» (quién lo hace). En terapia, lo que marca la diferencia es que el paciente lo haya aceptado como suyo; un objetivo impuesto se abandona en la primera dificultad.
- •R — Realista. Alcanzable con los recursos, el tiempo y la situación vital actuales del paciente. Mejor un paso intermedio cumplido que una meta ideal que desmoraliza.
- •T — Con plazo. Una fecha o un número de sesiones en el que se revisa. Sin plazo, el objetivo nunca falla y por tanto nunca obliga a replantear nada.
Ejemplo 1 (ficticio): adulto con ansiedad generalizada, TCC
Mujer de 34 años, administrativa, sin tratamientos previos. Caso inventado para ilustrar la plantilla.
| Apartado | Contenido |
|---|---|
| 1. Problema y formulación | Motivo: «No puedo parar de darle vueltas a todo; llevo meses durmiendo fatal». Orientación diagnóstica provisional: ansiedad generalizada. Formulación: preocupación crónica desde hace un año, intensificada tras un cambio de puesto; se mantiene por la creencia de que preocuparse previene problemas, la búsqueda de reaseguración (pregunta a su pareja y revisa el correo del trabajo de noche) y la evitación de decisiones. Protectores: buena red social y motivación alta. |
| 2. Objetivos generales | OG1: preocuparse menos y con menos malestar. OG2: dormir bien entre semana. OG3: tomar decisiones del trabajo sin buscar confirmación constante. |
| 3. Objetivos específicos | OG1: GAD-7 de 15 a menos de 10 en 12 semanas. OG2: conciliar en menos de 30 min al menos 5 noches de 7 (ahora: 1-2), según diario de sueño, en 8 semanas. OG3: bajar la revisión nocturna del correo de a diario a 1 vez por semana o menos en 10 semanas; pedir confirmación a su pareja como máximo una vez al día (ahora: 6-8). |
| 4. Intervenciones | Psicoeducación sobre la preocupación y el modelo de mantenimiento (OG1). Autorregistro de preocupaciones y aplazamiento a un «tiempo de preocupación» (OG1, OG2). Reestructuración de creencias sobre la utilidad de preocuparse (OG1). Experimentos conductuales de tolerancia a la incertidumbre: decidir sin preguntar y registrar el resultado (OG3). Higiene del sueño y control de estímulos (OG2). Relajación aplicada (OG1, OG2). Prevención de recaídas en las últimas sesiones. |
| 5. Frecuencia y duración | Semanal, 50 min, presencial. Estimación de 12 a 15 sesiones, a revisar en la 6.ª; después, dos sesiones de seguimiento quincenales o mensuales. |
| 6. Indicadores e instrumentos | GAD-7 y PHQ-9 al inicio (GAD-7 = 15; PHQ-9 = 8); GAD-7 en cada sesión; PHQ-9 en cada revisión. Diario de sueño semanal. Autorregistro de conductas de reaseguración. |
| 7. Criterios de revisión | Revisión formal en las sesiones 6 y 12. Revisión anticipada si el GAD-7 no baja tras 4 sesiones, si sube 5 puntos o más respecto a la línea base, o si aparece sintomatología depresiva relevante en el PHQ-9. |
| 8. Criterios de alta | GAD-7 por debajo de 10 en dos medidas consecutivas, objetivos de sueño y reaseguración cumplidos durante 3 semanas, plan escrito de prevención de recaídas con señales de alarma y qué hacer ante ellas. Seguimiento a 1 y 3 meses. |
| 9. Riesgos y plan de seguridad | Riesgo explorado en la evaluación inicial: niega ideación autolítica; no hay consumo de sustancias relevante. Se revalúa en cada revisión del plan y ante cualquier subida del PHQ-9. |
| Acuerdo | Plan explicado y acordado en la sesión 3. La paciente pide priorizar el sueño; se adelantan las pautas de sueño a la sesión 4. Consentimiento informado firmado en la sesión 1, versión 2026-01. |
Las 12 a 15 sesiones semanales de una hora son la referencia que da la guía NICE CG113 para la TCC de alta intensidad en ansiedad generalizada. Los puntos de corte del GAD-7 (5, 10 y 15) y del PHQ-9 (5, 10, 15 y 20) son los publicados por sus autores; no sustituyen al juicio clínico.
Ejemplo 2 (ficticio): adolescente en duelo, enfoque integrador con la familia
Chica de 15 años, 4.º de ESO. Su padre falleció hace ocho meses. Derivada por el orientador del centro educativo. Caso inventado para ilustrar la plantilla.
| Apartado | Contenido |
|---|---|
| 1. Problema y formulación | Motivo (de la madre): «Desde lo de su padre no sale de su cuarto y ha empezado a faltar a clase». Motivo (de la adolescente): «No quiero que todo el mundo me pregunte cómo estoy». Orientación: duelo con retraimiento y absentismo; no se establece diagnóstico en esta fase. Formulación: la evitación de situaciones que recuerdan la pérdida (el instituto, donde su padre la recogía) reduce el malestar a corto plazo y lo mantiene; la madre, también en duelo, evita hablar del padre para no hacerle daño, y la adolescente lo interpreta como que no se puede hablar de él. Protectores: una amiga cercana, afición por el dibujo. |
| 2. Objetivos generales | OG1: volver a clase con regularidad. OG2: poder hablar de su padre en casa sin que sea una discusión o un silencio. OG3: recuperar actividades que le gustaban. |
| 3. Objetivos específicos | OG1: faltas de 6 al mes a 1 o menos, según el registro del centro, durante un trimestre. OG2: una conversación sobre el padre a la semana entre madre e hija, que ambas valoren como «soportable o mejor» en una escala de 0 a 10 (≥ 5), en 10 semanas. OG3: retomar dibujo y quedar con su amiga al menos una vez por semana cada uno, antes de la sesión 10. Además, escala de consecución de objetivos (−2 a +2) para OG1 y OG3, definida con ella en la sesión 3. |
| 4. Intervenciones | Psicoeducación sobre el duelo para la adolescente y, por separado, para la madre (OG2). Trabajo narrativo y expresivo sobre la relación con el padre, apoyado en el dibujo (OG2, OG3). Exposición gradual a las situaciones evitadas, empezando por la entrada al instituto (OG1). Activación conductual (OG3). Dos o tres sesiones conjuntas madre-hija para facilitar la comunicación sobre la pérdida (OG2). Coordinación con el orientador del centro, con autorización previa y limitada a lo necesario (OG1). |
| 5. Frecuencia y duración | Semanal, 50 min, alternando sesiones individuales y, cada tres o cuatro semanas, una sesión con la madre o conjunta. Estimación de 14 a 20 sesiones, a revisar en la 8.ª. |
| 6. Indicadores e instrumentos | RCADS, versión de autoinforme y versión para padres, al inicio, en las revisiones y al alta. Registro de faltas del centro, mensual. Escala 0-10 de las conversaciones madre-hija, semanal. Escala de consecución de objetivos en cada revisión. |
| 7. Criterios de revisión | Revisión formal en las sesiones 8 y 16, con la adolescente y, en parte, con la madre. Revisión anticipada si aumenta el absentismo, si aparecen señales de riesgo o si la madre necesita atención propia (se valoraría derivación). |
| 8. Criterios de alta | Asistencia a clase dentro del objetivo durante un trimestre, actividades recuperadas y conversación sobre el padre posible en casa. Plan para fechas señaladas (aniversario, cumpleaños del padre), con posibilidad de sesión puntual. Seguimiento a 1 y 3 meses. |
| 9. Riesgos y plan de seguridad | Riesgo explorado a solas con la adolescente en la sesión 2: refiere pensamientos de «querer estar con su padre» sin ideación autolítica estructurada ni planes. Se acuerda un plan de seguridad por escrito: señales de alarma que reconoce, qué hace cuando aparecen, dos personas adultas de contacto, teléfonos de emergencia y de ayuda de su país. Se revalúa en cada sesión durante el primer mes y después en cada revisión. |
| Acuerdo | Plan explicado a la adolescente y a la madre, con qué se compartirá con la familia y qué no, salvo situaciones de riesgo. Consentimiento de quien ejerce la responsabilidad parental y asentimiento de la adolescente, con fecha. |
Que una persona esté en duelo no implica un trastorno: el plan se centra en el funcionamiento (asistencia, actividades, comunicación) y no en «superar» la pérdida en un plazo. Las reglas sobre consentimiento y confidencialidad con menores cambian según el país; revísalas antes de usar este esquema.
Indicadores e instrumentos habituales para medir la evolución
Elige pocos y úsalos siempre igual. Una medida breve aplicada en cada sesión informa más que una batería larga que se pasa una vez.
- •PHQ-9. Nueve ítems sobre síntomas depresivos en las dos últimas semanas, cada uno de 0 a 3 (total 0-27). Kroenke, Spitzer y Williams (2001) propusieron los puntos de corte 5, 10, 15 y 20 para gravedad leve, moderada, moderadamente grave y grave.
- •GAD-7. Siete ítems sobre ansiedad en las dos últimas semanas (total 0-21), publicado por Spitzer y colaboradores en 2006. Puntos de corte de 5, 10 y 15 para ansiedad leve, moderada y grave.
- •CORE-OM. 34 ítems sobre la última semana que cubren bienestar subjetivo, problemas o síntomas, funcionamiento y riesgo (Evans y colaboradores, 2002). Útil como medida general de malestar cuando el problema no encaja en un cuestionario específico.
- •OQ-45. 45 ítems en tres dominios —malestar sintomático, relaciones interpersonales y desempeño del rol social— desarrollado por el grupo de Michael Lambert. Es el instrumento en el que se basa uno de los sistemas de feedback más estudiados.
- •RCADS. 47 ítems para niños y adolescentes de 8 a 18 años, con versión de autoinforme y versión para padres, que cubren varios tipos de ansiedad y depresión (Chorpita y colaboradores, 2000).
- •Escala de consecución de objetivos (GAS). Para cada objetivo se definen de antemano cinco resultados posibles, de −2 (mucho peor de lo esperado) a +2 (mucho mejor), con 0 como resultado esperado. Encaja con cualquier orientación porque los objetivos los defines tú con el paciente.
- •Autorregistros y datos objetivos. Diario de sueño, frecuencia de una conducta, asistencia a clase o al trabajo. A menudo son el indicador que más le importa al paciente y el más fácil de interpretar.
Cada cuánto revisar el plan de tratamiento
No hay una periodicidad obligatoria. Lo que funciona es fijar las revisiones al escribir el plan, para que no dependan de acordarse.
- 1En cada sesión o cada dos: una medida breve. Un cuestionario corto o un autorregistro, anotado en la nota de sesión. Tarda dos minutos y te avisa antes que tu impresión clínica de que algo no va.
- 2A la 4.ª-6.ª sesión: primera revisión. Si no hay ningún cambio en los indicadores, es el momento de revisar la formulación, la alianza o el encuadre, no de esperar a la sesión veinte.
- 3Cada 6-8 sesiones, o cada dos o tres meses: revisión formal. Con el paciente, repasando cada objetivo específico: cumplido, en curso, reformulado o descartado. Queda como una versión nueva del plan.
- 4Siempre que ocurra un disparador. Empeoramiento en la medida, un cambio vital importante, aparición de riesgo o un cambio de modalidad. Los disparadores se escriben en el apartado 7.
- 5Al alta: revisión final. Comparación con la línea base, objetivos alcanzados, plan de prevención de recaídas y seguimiento. Es lo que cierra el expediente con sentido.
Por qué medir aunque creas que lo ves venir
La revisión de Lambert y Shimokawa publicada en Psychotherapy en 2011 parte de un dato incómodo: entre un 5% y un 14% de los pacientes empeora durante el tratamiento y los terapeutas no identifican una parte importante de esos casos. En uno de los estudios que citan, a terapeutas que conocían la tasa de deterioro de su propio centro (8%) se les pidió predecir qué pacientes iban a empeorar, y señalaron solo 3 de 550.
Su metaanálisis de los sistemas de feedback —el del OQ-45 y el Partners for Change Outcome Management System— concluye que recoger una medida breve en cada sesión y devolvérsela al terapeuta puede reducir a la mitad el número de pacientes que se deterioran, sobre todo entre los que no iban por buen camino. Para un plan de tratamiento, la consecuencia práctica es sencilla: el apartado de indicadores no es un trámite, es lo que hace que la revisión llegue a tiempo.
Dónde encaja el plan dentro de la historia clínica
El plan de tratamiento es un apartado de la historia clínica (ficha clínica en Chile, expediente clínico en México), no un documento aparte que viva en una carpeta distinta. Se escribe después de la evaluación y la formulación, y antes del registro de sesiones: la evaluación da la línea base, la formulación da los objetivos y cada nota de evolución en psicología debería poder leerse contra uno de ellos.
Tres reglas de documentación. Una: el plan lleva fecha, versión y profesional responsable. Dos: al revisarlo no se sobrescribe; se crea una versión nueva y la anterior queda visible, porque el cambio de plan y su motivo son en sí mismos información clínica. Tres: el acuerdo con el paciente consta por escrito, igual que el consentimiento informado en psicología, que conviene firmar antes de iniciar el tratamiento.
Si trabajas con papel y varios documentos sueltos, lo más difícil es mantener juntos el plan, sus revisiones y las notas que lo alimentan. Un software para psicólogos con historia clínica y registro de sesiones en el mismo sitio lo resuelve, sea cual sea la herramienta que elijas; lo importante es que permita exportar el expediente completo con su historial de versiones.
Qué distingue un plan de tratamiento útil de uno de trámite
Útil para revisar un plan ya escrito, o una plantilla heredada, antes de seguir usándolo.
Plan útil
- ✓Objetivos específicos con línea base, meta y plazo
- ✓Cada intervención vinculada a un objetivo concreto
- ✓Duración estimada en rango y con fecha de revisión
- ✓Una medida breve repetida con la misma periodicidad
- ✓Criterios de alta escritos desde el inicio
- ✓Riesgo explorado y registrado, aunque sea negativo
- ✓Versiones fechadas que conservan el historial
Plan de trámite
- →Objetivos como «mejorar», «trabajar» o «tomar conciencia»
- →Una lista de técnicas copiada de un manual
- →Un número cerrado de sesiones prometido de entrada
- →Instrumentos pasados una vez al inicio y nunca más
- →Sin criterios de alta: el tratamiento termina por abandono
- →Plan escrito una vez y nunca revisado
- →Cambios de plan sobrescritos sin dejar rastro
Preguntas frecuentes
¿Qué debe incluir un plan de tratamiento psicológico?+
Nueve apartados: problema y formulación, objetivos generales, objetivos específicos medibles, intervenciones vinculadas a cada objetivo, frecuencia y duración estimada, indicadores e instrumentos de evaluación, criterios de revisión, criterios de alta y, cuando aplica, valoración de riesgo y plan de seguridad. Debe llevar fecha, versión y profesional responsable, y constar que se acordó con el paciente.
¿Qué diferencia hay entre objetivos generales y específicos?+
El objetivo general marca la dirección y se redacta en el lenguaje del paciente, por ejemplo «volver a dormir bien». El objetivo específico dice cómo se sabrá que se ha llegado: una conducta o una puntuación, una línea base, una meta y un plazo, por ejemplo «conciliar el sueño en menos de 30 minutos cinco noches de cada siete en ocho semanas». Lo que se revisa son los específicos.
¿Cómo se redacta un objetivo terapéutico medible?+
Con la fórmula «de [línea base] a [meta] en [plazo], medido con [indicador]». El indicador puede ser un cuestionario validado, la frecuencia de una conducta o una escala de consecución de objetivos. Si en la revisión no puedes decir si se cumplió sin interpretarlo, el objetivo no es medible y hay que reescribirlo.
¿Cuántas sesiones debo poner en el plan de tratamiento?+
Mejor un rango con una fecha de revisión que un número cerrado. Depende del problema, la orientación y el paciente; como referencia, la guía NICE CG113 indica que la TCC de alta intensidad para la ansiedad generalizada suele consistir en 12 a 15 sesiones semanales de una hora, menos si la persona se recupera antes y más si es clínicamente necesario.
¿Cada cuánto hay que revisar el plan de tratamiento?+
No hay una periodicidad obligatoria. Una pauta práctica es aplicar una medida breve en cada sesión o cada dos, hacer una primera revisión hacia la cuarta o sexta sesión si no hay cambios y una revisión formal cada seis a ocho sesiones, además de revisar ante cualquier empeoramiento, cambio vital importante o aparición de riesgo.
¿El plan de tratamiento forma parte de la historia clínica?+
Sí. Es uno de los apartados de la historia clínica, llamada ficha clínica en Chile y expediente clínico en México, y se sitúa entre la evaluación y el registro de sesiones. Se conserva junto al resto del expediente y cada revisión se añade como versión nueva, sin borrar la anterior.
¿Tengo que medir con cuestionarios si mi orientación no es cognitivo-conductual?+
No necesariamente con cuestionarios de síntomas, pero sí con algo que se pueda comparar en el tiempo. Medidas generales como el CORE-OM o el OQ-45, la escala de consecución de objetivos y los datos de funcionamiento (asistencia, actividades, conductas) se usan desde cualquier orientación, porque los objetivos los definen el terapeuta y el paciente.
¿Qué hago si el paciente no mejora según el plan?+
Adelantar la revisión, no esperar. Revisa por este orden la formulación, la alianza terapéutica, la adherencia a las tareas y el encuadre, y valora si el objetivo era realista. Documenta la revisión y la decisión como una versión nueva del plan; si procede, la decisión puede ser una derivación.
¿Hace falta un plan de seguridad en todos los casos?+
No, pero sí hace falta registrar que el riesgo se exploró, con la fecha y el resultado, aunque sea negativo. Cuando hay señales de riesgo, el plan de seguridad se escribe con el paciente e incluye señales de alarma, qué hacer cuando aparecen, personas de contacto y recursos de emergencia, y se revalúa con una periodicidad fijada.
Fuentes
- Doran, G. T. (1981). There's a S.M.A.R.T. way to write management's goals and objectives. Management Review, 70, 35-36
- Kiresuk, T. J. y Sherman, R. E. (1968). Goal attainment scaling: A general method for evaluating comprehensive community mental health programs. Community Mental Health Journal, 4, 443-453
- Lambert, M. J. y Shimokawa, K. (2011). Collecting client feedback. Psychotherapy, 48(1), 72-79
- Kroenke, K., Spitzer, R. L. y Williams, J. B. (2001). The PHQ-9: validity of a brief depression severity measure. Journal of General Internal Medicine
- Spitzer, R. L., Kroenke, K., Williams, J. B. y Löwe, B. (2006). A brief measure for assessing generalized anxiety disorder: the GAD-7. Archives of Internal Medicine, 166, 1092-1097
- Evans, C. y col. (2002). Towards a standardised brief outcome measure: psychometric properties and utility of the CORE-OM. British Journal of Psychiatry, 180(1), 51-60
- Adaptación al español del OQ-45 (Outcome Questionnaire) — SciELO Colombia
- Revised Children's Anxiety and Depression Scale (RCADS) — CORC, directorio de medidas de resultado
- NICE CG113: Generalised anxiety disorder and panic disorder in adults: management — Recomendaciones
Última revisión: 27 de septiembre de 2026. Esta página es contenido informativo y no sustituye al asesoramiento jurídico o fiscal profesional.
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